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El Estado de Israel armó las dictaduras
de América latina
Israel Shahak
Israel Shahak (1933-2001)
nació en Varsovia, Polonia, hijo de padres judíos ortodoxos y sionistas.
Tras sobrevivir al internamiento en los
campos nazis de Poniatowo y Bergen-Pelsen, emigró a Palestina en 1948 y allí
se convirtió en -tomado de sus propias palabras- “parte integral del
establishment” del Estado de Israel.
Hasta su retiro fue profesor de Química
Orgánica en la Universidad Hebrea de Jerusalén.
A través de conferencias y artículos en
los más prestigiosos diarios occidentales Shahak adquirió una notable
presencia como intelectual enfrentado a la política expansionista israelí,
un enfrentamiento que se intensificó a partir de la guerra de 1967 y la
subsiguiente ocupación israelí de la Ribera Occidental y la Franja de Gaza.
Presidente desde 1970 de la Liga de Derechos Humanos y Cívicos, Shahak
complementó la defensa práctica de los derechos de todos los habitantes, sin
distinción alguna, en el Estado de Israel, con la investigación histórica y la
reflexión sobre el judaísmo y el sionismo.
El Salvador
"El Salvador, como se sabe, atrae
actualmente la atención del mundo entero. Los asesinatos cometidos por la Junta
que gobierna el país, hayan estado a cargo del ejército o de organizaciones
criminales financiadas por las autoridades, han recibido últimamente alguna
difusión aún en la prensa israelí tras haber sido largamente denunciados por la
prensa mundial.
Según las informaciones del Instituto para
las Investigaciones sobre la Paz, de Estocolmo, el Estado de Israel fue en 1980
la fuente del 83% de las importaciones de armas de ese gobierno de asesinos. El
mundo entero (salvo Israel, por supuesto) pudo ver por televisión las carabinas
Galil y las metralletas Uzi en manos de los homicidas.
En muchos países, entre los cuales varios
de Europa occidental, incluso a veces los Estados Unidos, los comentaristas
destacan:
Estas personas (mujeres, niñas, religiosas, sacerdotes)
cayeron bajo las balas de las Uzi, de las Galil;
esta aldea fue bombardeada por los aviones Arava construidos en Israel.
La prensa publicitaria occidental,
especializada en la promoción de este tipo de pertrechos, describe a los Arava
como aparatos “comerciales” rápidamente transformables en militares, y enumera
detalladamente la cantidad de soldados, bombas y cañones que son capaces de
transportar. Únicamente nuestros medios omiten la publicación de estos hechos.
Y luego nos preguntamos: “¿Por qué será que
no nos quieren?”, e invocamos el “antisemitismo” o “el dinero árabe” en lugar de
preguntarnos cuál es nuestra responsabilidad por lo que acontece en el mundo." |