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Antisemitismo
El Intolerable Chantaje
Israel - Palestina, ¿una cuestión francesa?
Si ya no se puede cuestionar la violencia del Estado israelí sin atraer enseguida sobre sí la acusación de antisemitismo, entonces esta acusación tiene la función de circunscribir el espacio de los discursos públicamente aceptables y de inmunizar contra toda crítica esta violencia israelí poniendo en duda la moralidad de las protestas que suscita. La acusación de “antisemitismo” funciona así tal como funciona, contra cualquiera que se opone a las recientes guerras emprendidas por Estados Unidos, la etiqueta de “traidor” o de “simpatizante de los terroristas”. Y se trata de pesadas amenazas, con profundas consecuencias psicológicas. Apuntan a controlar el comportamiento político de los ciudadanos imponiéndoles una identidad terriblemente estigmatizante, que la mayor parte de la gente hará todo lo posible por evitar. Y el miedo al estigma traerá consigo la autocensura. Podemos y debemos, sin embargo, poner coto a esa amenaza apoyándonos en la solidaridad de otros actores, de todos aquellos que están dispuestos a expresarse públicamente y a hacer retroceder así la estigmatización. En el nivel del sujeto individual, la acusación de “antisemitismo” busca controlar la capacidad de expresarse en alta voz, y en el nivel de la sociedad en general apunta a circunscribir lo que puede ser expresado en voz alta en el seno de la esfera pública.
Judith Butler
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